Tengo un nudo.
Ese nudo en la garganta que me oprime.
Ese nudo que no deja que nada salga ni entre.
Nudos que hacen que no sonría que ya no vive.
La amé.
Mis dedos solo querían acariciar su pelo,
mis manos acariciar su piel tan suave y fugaz como nuestro amor.
Mis ojos verla y mi nariz olerla.
Y mi boca vivir en sus labios como si no hubiera un mañana,
como si no existiera ese 'tic-tac' que nos ordenara.
Mis 5 sentidos eran dueños de su belleza.
Belleza exterior que cuando te adentrabas solo veías frío.
Glaciares interiores,
no tenía un solo río.
Esos ríos que llevan a buen puerto no existían
y aún así yo la quería.
La amaba tanto que me olvidé de los glaciares que tenía.
Sentía tanto que su amor no existía y yo...
sordo, mudo y ciego
amaba, amaba, amaba...
Yo amaba, ella jugaba.
Cabizbaja en sentimientos
su corazón estaba congelado
intenté derretirlo y no conseguí ser amado.
Me mata el tiempo,
la penumbra del futuro me asusta
pero...
Miro al horizonte de esta negra rutina
y veo rostros sin esos ojos,
sin ese cabello tan suave
y sin esos labios tan dulces que tanto daño hicieron.
Sé que me espera la felicidad
otros cauces
otras luces
El arco iris llegará.
Solo queda esperar
y reconciliarme con ese tiempo que tanto me asusta
pero sobrante de coraje
yo seguiré en la lucha.
Halima Brini
Esto lo escribí a una persona a la que quiero y ha sufrido mucho:
Issam.